Ingresé a la barra a principios de 1.999 por medio de dos manes del parche del Guamal, que me abordaron y me invitaron a saltar y a cantar; desde ese día me cambio la vida… Después, pasé a crear la primera filial del Holocausto Norte en el municipio de Chinchiná. Allí comencé con cinco amigos a viajar por todo el país siguiendo al blanco y a rayar paredes, en ese tiempo apenas contaba con dieciséis años. Read More: Sentimiento blanco en la distancia